“Crecer como empresaria”

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“Y que la gente conozca lo que yo hago; la calidad de

mi producto”, el objetivo de Emprendedora Latina

“Yo agradezco haber llegado a este lugar. Me encanta. Me gusta mucho. Tengo mis esperanzas puestas aquí y mi expectativa es crecer como empresaria y que la gente conozca lo que yo hago y la calidad de mi producto”.

Así lo expresó la Emprendedora Latina, Nora Irma Ramos Millán, fundadora de la pequeña empresa “Nira’s”, que tiene un espacio de joyería artesanal fina en el escaparate de Celebrando Latinas Boutique.

En entrevista con El Latino San Diego, Nora –nativa de Culiacán, Sinaloa, México,- recuerda que desde muy pequeña fue traída por sus padres (Leopoldo Millán y Teresa de Millán) a la ciudad de Tijuana, donde estudió precisamente en el Colegio Tijuana localizado en Playas de Tijuana. 

Dijo que todos los artículos los elabora en forma manual o artesanal, facilidad que considera haberla adquirido de dos formas primordiales: De observar a su madre, la señora Teresa Millán, con quien me di cuenta que ella “tiene mucha habilidad para todas estas cosas” y en su ejercicio co mo Maestra-Educadora “y lo que me gustaba era eso (las manualidades) al adornar el salón (de clases) y elaborar detalles para los niños.

“Ahí fue donde me di cuenta que yo era muy hábil para eso, y cuando nació mi hermano, mi mamá se metió a una clase para estar junto a mi hermanito en el Kinder y empezó a hacer flores de mijagón y todas esas cosas”, continuó al confirmar que en ella había cualidades manuales innatas y también las aprendidas de observar a su madre, Teresa.

Las une “el Don de la paciencia”

(Ambas) “tenemos el Don de la paciencia y la creatividad manual”; yo creo que sí viene de familia, sintetizó la entrevistada a pregunta específica.

Después de haber ejercido cinco años como Maestra, dijo, “después me case, me vine acá a Estados Unidos; aquí tengo 32 años”, narró al recordar que fue la ciudad de San José, California, su primer destino”.

“Empecé hace como unos 12-13 años, por la curiosidad de una clase de joyería para arreglar mis propias pulseras, aretes, que tenía descompuestos. Y mire una clase”, agregó, “que me interesó y fui a mirar la clase, era todo un día, y me entretuve mucho, me gustó; de hecho yo tengo muchas habilidades manuales”.

Subrayó que  fue a la clase “por la curiosidad; como me llamaba mucho la atención eso, pues fui; me gustó muchísim. Entonces, empecé que a comprar piedritas, que esto y el otro; entonces que me hacía un collarcito sencillo…”

“Esa clase”, precisó la entrevistada, “la impartieron en una escuela para adultos, Jewelry for Beginings (Joyería para Principiantes). Entonces allí pagabas la clase y te daban tu set de pincitas; te decían como hacer la  bolitas, encajarlas, poner el segurito, lo básico”.

“Ese collar, yo lo puedo hacer”

“De ahí pasaron como diez años”, indicó, “Miraba un collar y me decía “¡ay ese collar yo lo puedo hacer!”. E iba y buscaba las cositas y allí estaba y estaba y luego también cuando ponía la pulserita, o algo así  o cuando me decían: ¡qué bonito!,  ¿dónde la compraste? No pues yo lo hice (les respondía. ¡Ay, pues hazme una! ¿Oyes, me puedes reparar este collar? Y así…”

Luego se iría a la ciudad de Maryland,  “allá, me llevé las cositas que yo llevaba y dije: Bueno, voy a comprar joyería y vy a revender, pero no me gusto porque aunque  lo intenté; la calidad no me gustaba o venían collares reventados. Los tenía yo que arnar o venían defectuosos. Entonces, al final de lo que compraba, ya tenía un monton de cosas que reparar. La reventa es para un ratito, si quieres algo bonito, algo que te dure. Entonces, no me gustó y dije esto no es para mi”

Pero luego vendría dos sucesos inesperados que le daría un nuevo impulse hacia el Emprendurismo: “Mirando libros de joyería y todo eso, encontré uno con el título  que decía “Silver Clay” (Arcilla de Plata); ahí encontré algo muy interesante también, que me hizo trabajar con la plata”.

“En ese libro miré como unas piezas de plata y me pregunté, ¿pues cómo se hace esto?. Entonces fui investigando, investigando…Y en ese mismo tiempo que yo tenía los libros en el Colegio salió una clase. ¿Cómo el destino me llevó verdad?”, se preguntó Natalia.

Al comparar el objetivo de la clase con el contenido del libro, la Emprendedora Latina, encontraría  que ambos coincidian, pues se trataba de lo mismo, “entonces, me inscribí y la clase duró dos días, sábado y domingo, casi ocho horas por dos días (y) allí me enseñaron cómo trabajar ‘la Clay’(la Arcilla de Plata), es como una macita pesada; la trabajas, la tienes que trabajar cierto tiempo porque si no, se seca”, explicó.

Un libro salvador

Entonces dije yo esta clase es de esto y entonces voy y agarro el libro y no si es lo mismo que esta hablando el libro, y lo que estaba dando de la clase. Ya ve que dan una pequeña introducción ahí, PMC Silver Play y yo dónde leí esto, donde leí esto, oh es el libro que tengo. (Precious Medal Silve Play. )

Entonces dije yo esta clase es de esto y entonces voy y agarro el libro y no si es lo mismo que esta hablando el libro, y lo que estaba dando de la clase. Ya ve que dan una pequeña introducción ahí, PMC Silver Play y yo dónde leí esto, donde leí esto, oh es el libro que tengo. (Precious Medal Silve Play. )

Entonces, me inscribí a la clase y la clase duró dos días, sábado y domingo, casi ocho horas por dos días.

Entonces, allí me enseñaron a cómo trabajar la Clay, es como una macita pesada; la trabajas, la tienes que trabajar cierto tiempo porque si no, se seca, y después la puedes meter a un horno especial, donde se mete la joyería y se convierte en plata pura de 9.9 Silver.

A pregunta del reportero dijo que “el material viene de Japón. Son partículas de plata en esa forma, pero cuando la trabajas, la secas, las pules, le pones el dibujo que deseas ponerle y después puede hacerle con el soplete hasta que se quede al rojo vivo. Entonces, en ese momento, se funden, se complementan todas las partículas, se unen”.

“Las ganas de salir adelante”

Poco antes de que su hermana Judith Millán hiciera el corte del listón inaugural, apoyada por su amiga desde los 12 años, Mila Aranda y su madre Teresa, adelantó que el 23 y 24 de abril próximo exhibirá también sus productos artesanales en un bazar donde ha estado desde hace varios años.

Respecto a la ventana de Celebrando Latinas Boutique dijo finalmente Nora:

 “No me había animado a ponerme otra vez en un Colectivo. Aquí es la primera vez que lo hago; me gusta mucho la idea. Nos conocemos también, nos unimos. Yo miro que el trabajo que hacen las compañeras; bueno, en mi caso, yo hago mis prendas, mis joyerías, pero admiro el emprendimiento que hay y las ganas de salir adelante. En Celebrando Latinas Boutique he notado yo esa oportunidad; yo siento que es una oportunidad de mostrar a toda la gente aquí en la comunidad, lo que yo hago”.

Por Horacio Rentería

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Soy Diana Cervantes tengo más de 20 años de experiencia en el periodismo comunitario. Soy binacional y bicultural. Nací en Los Ángeles, California y crecí en la ciudad fronteriza de Tijuana, esto me permite conocer la dinámica que se vive en el sur de California. Fuí editora de El Latino; corresponsal de Frontera Tijuana en la ciudad de San Diego; reportera de negocios en La Opinión de Los Ángeles y en La Prensa de Riverside. En los último años trabaje de forma independiente en el sur de California. Soy egresada de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Autónoma de Baja California. Actualmente soy editora digital de Celebrando Latinas Magazine y El Latino.

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