ROSAMUND PIKE

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Habla sobre ‘I care a Lot’, el papel que le dio la nominación al Oscar

La actriz nos habla sobre su transformación en una tutora legal sin escrúpulos para esta ástira llena de humor negro y sobre como ha sobrevivido al confinamiento en una ciudad nueva

En el último papel de la estrella no- minada a los Oscar por Gone Girl (2014) y habitual de las produccio- nes hollywoodienses Rosamund Pike interpreta a una leona auto- proclamada. Es una actuación que te recordará al debut cinematográfico de la londinense de 42 años en su papel de fría publicista en un mano a mano con James Bond en Muere otro día (2002), pero dista mucho de mu- chos de los papeles que le hemos visto encarnar desde entonces.

Y ahora interpreta a Marla Grayson en la co- media negra de J Blakeson I Care A Lot, una tutora legal de profesión designada por los juzgados tan impecablemente vestida como profundamente sádica que se ha enriquecido a base de robar a los ancianos a los que tutela.

-Enhorabuena por tu nominación a los Globos de Oro. ¿Cómo te sentiste al enterarte de la noticia?

-¡Fue extraordinario! Resulta irónico, pero me he perdido bastantes anuncios muy importantes en mi vida profesional. Gané un Emmy mientras estaba en un avión y estaba fuera sin el móvil en-

cima cuando me ofrecieron el papel en la película de Bond. Ha sido un poco un tema recurrente [ríe].

¿Cuándo conociste al director de I Care A Lot J Blakeson y qué te pareció su idea?

-Leí su guion y le dije “Este es el persona- je femenino que más me ha entusiasmado leer en años”. Él contestó “Siempre me ha gustado tu trabajo. Cenemos juntos”. Cinco o seis meses des- pués me ofrecieron el papel.

-¿Qué fue lo que más te fascinó sobre el personaje de Marla Grayson?

-No la entendí a ella ni qué era lo que la moti- vaba y eso es lo que me resultó fascinante. Mi aná- lisis del personaje consistió en profundizar en [ella hasta] que pude hacer propios sus apetitos; su sed flagrante de riqueza, poder y todas esas cosas que a mí no me importan. Marla piensa: ‘A mí me han jodido, así que ahora voy a jugar sucio’.

-A Marla la definen su corte bob y sus tacones y trajes impecables. ¿Cómo llegaste con ese look?

-Quise que el bob fuese super recto. La estilis- ta con la que trabajé también se encargó del corte bob de Amy (el personaje de Pike en la película de 2014 Gone Girl]. Después, tan pronto como me puse ese traje verde azulado que lleva en la escena con el abogado supimos que habíamos dado con ello. J dijo ‘Quiero ver esos trajes en todos los co- lores y cortes’. Marla lleva un traje amarillo cuando la ves acercándose como una leona a su presa,

y más adelante J quiso que se pusiese otro traje amarillo en la última parte de la película, cuando ella se convierte en la presa. Su look es parte de su artificio. Quisimos tomarnos un tiempo [para profundizar en todo esto] pero lo cierto es que no dispones de ese tiempo con una película de bajo presupuesto. Nos pusimos a la carrera para cambiarle las uñas y que combinasen con sus outfits porque supe que Marla lo haría así. La gente pre- guntó ‘¿Es esto necesario?’ y yo dije ‘Es posible que acabé mereciendo la pena’.

-Subiste algo a Instagram relativo al entrenamiento que necesitaste. ¿Aquello te resultó muy difícil?

-Tuve que estar en forma para la película porque hay una secuencia bajo el agua que iba a suponer una prueba de resistencia para mí. Aquello me tuvo en un tanque de agua durante dos días. Lo otro fue una clase de spinning.

-¿Cómo viviste el que la película se estrenase en el Festival Internacional de Cine de Toronto el pasado septiembre?

-No he visto la película en compañía de otros espectadores. J y yo nos prometimos el uno al otro que un día alquilaríamos un cine y nos llevaríamos a nuestros amigos para verla juntos. Habría disfrutado mucho viendo cómo Marla se da a conocer al mundo, pero conseguimos críticas geniales y creo que la gente necesitaba ver algo un poco desagra- dable y escaparse a un mundo que no fuese tan serio.