Stephanie Alcalá : una abogada en Rosa México-Americano

Nativa de San Diego pero con familiares en Tijuana, la abogada Stephanie Alcalá recordó en entrevista con Celebrando Latinas Magazine de dónde proceden sus raíces hispanas.’

“Bueno mi familia provienen de diferentes lugares, aunque la mayoría es de San Diego y Tijuana”, indicó.

En una rápida búsqueda del árbol genealógico familiar recordó que su abuelo materno, formó parte de las fuerzas armadas inglesas durante la Segunda Guerra Mundial y aunque nació y se crió en Guatemala, como millones de migrantes se vino aventurar a Estados Unidos, donde nacería también (en San Diego), la madre de Stephanie.

“Por el lado de mi papá, todos son mexicanos. Mi abuela viene de Jalisco”, mientras su padre nació en Tijuana. Aclaró que su abuelo paterno “nació en Los Ángeles pero vivió en Tijuana”.

La abogada, primera generación en su familia quien acudió a la Universidad, tiene su despacho en National City y afronta la pregunta sobre lo que significa para ella  ser hispana: “pues para mí significa que realmente nuestra gente batalla mucho; hay mucha corrupción en nuestros países y para mí significa que es mi deber, teniendo yo la manera de ayudar a mi propia gente. Yo hago lo que está en mis manos para ayudarla. Realmente no sólo somos hispanos, somos una mezcla de ciudadanos estadounidenses”.

Y abundó resaltando la conmemoración de El Día de la Independencia en México y en Estados Unidos. “Nos reímos cuando dicen el 5 de Mayo es el Día de la Independencia y nosotros decimos, guau…qué dicen, ¡cálmense!, pero al mismo tiempo hay muchas tradiciones que son parte de nuestras vidas. Es parte de…es como decir qué comida te gusta, pues la comida mexicana, la que comemos. Es parte de lo que somos”.

“Migración siempre ha sido parte de la familia, de mis amistades, de mi gente. Yo me crié toda la vida cruzando la línea, cruzando a Tijuana y regresando”, afirmó Stephanie Alcalá, ante la pregunta de porqué decidió estudiar abogacía.

En entrevista para Celebrando Latinas Magazine abundó en la razón: “Yo conocí a un grupo de amigos, con los que íbamos al cine, pero que, aunque tenían 18 años, no podían entrar porque no tenían papeles (documentos migratorios),  ni ir a los taquitos de Tijuana; mis mejores amigos, muchos de ellos, tenían que ir a Los Ángeles para solicitar un ID, por qué viajaban a otros estados para agarrar licencias (de conducir) y quería entender por qué ocurría”.

“En la Universidad tomé algunas clases”, continuó la entrevistada,  pero no tenían suficiente explicación. Muchas clases eran de qué feo es el sistema de inmigración de Estados Unidos, pero no explicaban cómo funciona. Entonces fui a la Escuela de Leyes y tampoco lo explicaron”.

“Yo no entendía realmente, miraba lo que era vivir sin papeles, pero no comprendía por qué tenían que vivir así, por qué tenían que tenerlos. Se miraban  buenas personas, ¿por qué no podrían tenerlos?”.

Stephanie es una abogada sensible y para quien es claro que ley y justicia no es la misma cosa y lo expresa con las siguientes palabras: “Quería entenderlo y ahora que lo entiendo, igual digo lo mismo que en aquel entonces, que es injusto, en muchas circunstancias. Muchas veces la justicia tiene un formato un poco diferente a lo que es legal.  Ahora sé por qué pero al mismo tiempo, no es justo. Es lo que le digo a muchos clientes, que la ley es ley, pero no quiere decir que es justa. La ley es hecha por humanos, pero a veces no miran la humanidad, no miran la batalla de cada individuo”.

¿Podría caracterizarse como una abogada que defiende a los hispanos?, le preguntamos. “Sí, pues el 90% de mis clientes son hispanos. Es más, me ubiqué en un área donde sabía que había una comunidad indocumentada hispana. La mayoría de mis amistades, cuando yo estaba creciendo, que estudiaba y trabajaba de tiempo completo, todas mis amistades residían aquí, en National City, y muchos no tenían papeles”, dijo.

Sobre sus ‘hobbies’ fue al grano: “Me encanta la literatura. Hasta la fecha, mi casa está llena de libros. Mi despacho está lleno de libros. A mi siempre me ha encantado la literatura, de todo. Todos los libros los tengo en español y en inglés. Yo leía tantos libros que la verdad se me olvidan las historias y en cierta forma está bien porque así se puedo regresar a leer el mismo libro, pero hoy en día tengo a mi hijo (quien un día antes de la entrevista cumplió 4 años) y con el trabajo y el negocio, no tengo tanto tiempo para leer, lo que hago es que escucho mis libros por audiobook”.

Entre sus aficiones recordó también su gusto por eventos como el ComiCon: “Yo me visto de caricatura y me voy al ComicCon, soy muy fanática de la ciencia ficción, no es porque crea en eso, pero si me gustan mucho esas películas”. Respecto a sus comidas favoritas destacó su gusto por “los chiles rellenos pero que tengan queso, los tacos de tripa, los de lengua y de carne asada y mi bebida preferida es el café”.

Luego de expresar melancolía y tristeza porque su mascota ya se ha vuelto “viejo”,  “mi perrito ya a su edad y no hace mucho la abogada que se caracteriza por ser una mujer muy humana y comprensiva, revela que es una madre soltera y que prodiga un profundo amor por su hijo. ¿Qué significa para Stephanie Alcalá ser una madre soltera?.

“Uhhh, es mucho trabajo, porque no dependo, absolutamente de nadie, de ninguna forma. Somos yo y mi hijo nomás. Yo no puedo pedir manutención ni nada, pues dependo solamente de mí. No tengo nada de apoyo de otra forma, pero mis padres me ayudan mucho, pues igual que otras familias hispanas, ahí están. En cierta forma tengo dos hijos: Mi negocio y mi hijo. Siempre tengo esta pelea con la gente, pues me dicen hay que balancear. Yo no balanceo nada, no es ningún balance, es una mezcla de dos cosas que son algo muy esencial de mí. A mi me encanta mi trabajo, me encanta mi negocio y me encanta mi hijo”

Ante la curiosidad del reportero, revela por qué en su oficina prevalece los colores rosa: “Bueno, el rosa es un color muy tranquilo. Hay estudios psicológicos que demuestran que el color rosa es un color que realmente tranquiliza a la persona. Y muchas personas vienen con mucha ansiedad o temor. Y realmente cuando miran blanco y rosa y todo claro y limpio, ayuda a reducir la tensión. Obviamente no va a quitar el estrés de la vida, pero en cierta forma ayuda a que las personas reconozcan la oficina. A mi siempre me ha gustado el color (rosa) y frecuentemente me he encontrado personas que me me dicen qué chistoso que siempre usó rosa, y para mí es un poco juvenil, no importa si un poco tonto de mi parte”, dijo sonriente, denotando su diáfana sencillez y amabilidad.