Esta tradición es una actividad clásica de la primavera que se practica en Estados Unidos y varias partes del mundo. Consiste en esconder huevos de plástico con dulces en un jardín para que los niños los encuentren y felizmente disfruten de sus tesoros.

A primera vista esta tradición no parece estar alineada con la Semana Santa, la cual es el motivo de la celebración de Pascua en nuestros hogares hispanos. Sin embargo, esta tradición se le atribuye a la Iglesia Cristiana de la antigua Mesopotamia en la cual se usaba teñir de color rojo  los cascarones vacíos de huevo, representando la sangre de Cristo durante su crucifixión. Esta tradición ha evolucionado con los siglos y existen varias interpretaciones dependiendo de cada denominación cristiana, así como de los países que la han adoptado. Hoy en día hay muchas variaciones de la tradición, y los huevos se decoran de muchos colores y formas. O bien, se utilizan huevos de chocolate y de plástico.

Hay muchas maneras de decorar huevos de Pascua y existen paquetes pre-manufacturados que puedes comprar en cualquier supermercado. La manera más fácil para pintar huevos de Pascua con tus niños es utilizando marcadores permanentes, calcomanías divertidas o pinturas de poster y dejar volar su imaginación.